Exponemos los premiados por el III CONCURSO NACIONAL DE MICRORRELATOS Y POESÍAS DEL CENTRO DE PARTICIPACIÓN ACTIVA PARA PERSONAS MAYORES DE ISLA CRISTINA promovido por Manuel Jesús Rodríguez Villegas. En la categoría de microrrelato Ganador: María del Rosario Gómez Fernández por Tacones más sensatos que lejanos. Primer finalista: Antonio Gómez Fernández por Una paz en la vieja aldea. En la categoría de poesía Ganador: María Begoña Casañez por Hojas secas en las cunetas. Primer finalista: Concha Mora Olmedo por Desde el otoño. Jurado compuesto por Manuel Jesús Rodríguez Villegas, Miguel Ángel Hiniesta Sánchez y Ana Ríos Serrano. La entrega de premios se realizó en las Instalaciones del Centro Arati de Isla Cristina. A continuación se adjuntan los textos y las bases del concurso. TACONES MÁS SENSATOS QUE LEJANOS Yo quería ser chica Almodóvar, como Penélope Cruz en Volver, ocultando el cadáver del marido en un arcón congelador. Pero, para mi infortunio, ese universo...
Ilustración 1 Eco y Narciso según el pintor prerrafaelita Waterhouse El mito que nos ocupa tiene por tema principal el amor, para muchos este tema es el central en las Metamorfosis de Ovidio, considerada acabada ya para el 8 d.C. fecha de su exilio. Para comprender esto es necesario conocer el “ascenso de género” que la obra ovidiana sufrió a lo largo de la vida del autor. Es decir, Ovidio transita desde una elegía considerada ligera a un género grave con una fuerte voluntad filosófica y didáctica como era la épica. Lo que va a suponer que las Metamorfosis mantengan el temperamento elegiaco. El texto de Eco y Narciso sigue la premisa común del libro: la transformación de unos seres en otros. El caso de nuestro mito cuenta con dos metamorfosis lo que supone dividir el fragmento en dos relatos. La estructura sería la siguiente: • Unos precedentes donde se nos cuenta la profecía de Tiresias advirtiéndonos de lo que va a ocurrir. Y a su vez mediante este personaje trazar una conti...
Imagen: A fisherman and his wife on the beach, sunset by Michael Peter Ancher (1919). Extraido de Wikimedia Commons. A mi abuelo Fernando Sánchez, que de otras tantas formas contó este viejo cuento de los Grimm, otras tantas veces. 1 —Bueno sería, que te acercaras a la playa a buscar algún pescaito. Hoy toca guiso y casi que no me queda un puñado de arroz. El hombre, como dijo su mujer, se acercó a la playa lanzó su sedal y esperó. Y según se pasó la mañana vio que se quedaba sin cebo y no había enganchado con su anzuelo la boca de ningún pescado. Antes de irse lanzó por última vez el gancho sin carnada ninguna. Entonces sintió un tirón y desde el fondo una queja, no dejó de bregar y en la misma orilla vio la pieza que había cazado. Una anguilla blanca, con escamas plateadas que entre sus brillos irisados encontraban la luz del nácar, las perlas o el rojo del coral. Cuando se acercó vio el terror de la criatura enganchada por la boca que le habló: —Pescador, te pido que no m...
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