Miguel Ángel Hiniesta Sánchez Web: arteshiniesta.blogspot.com Correo electrónico: artes.hiniesta@gmail.com Instagram: @artes.hiniesta Las últimas generaciones no hemos conocido más que un sistema monetario: el del euro. Sin embargo, muchos lectores habréis utilizado la desfasada unidad de la peseta. Pero somos conscientes de que lo que hemos conocido no siempre fue así y yo me preguntaba cuáles fueron las monedas que utilizaron José Faneca, Antonio Salerich, Juan Martín Cabet o Doña Gildita… PRIMERA PARTE: La moneda nacional Vamos a empezar desde el principio… en el momento fundacional había mucha moneda circulante producida bajo el reinado de Felipe V (1700-1746), durante el reinado de este monarca se acuño por primera vez el famoso Columnario, autentica moneda de pago internacional, en México en 1732. Pero para ese momento la moneda que se acuñaba lo hacía bajo el nombre de Fernando VI (1746-1759). Tras este llegaría Carlos III (1759-1788) que reformó profundamente el reino según los...
Ilustración 1 Eco y Narciso según el pintor prerrafaelita Waterhouse El mito que nos ocupa tiene por tema principal el amor, para muchos este tema es el central en las Metamorfosis de Ovidio, considerada acabada ya para el 8 d.C. fecha de su exilio. Para comprender esto es necesario conocer el “ascenso de género” que la obra ovidiana sufrió a lo largo de la vida del autor. Es decir, Ovidio transita desde una elegía considerada ligera a un género grave con una fuerte voluntad filosófica y didáctica como era la épica. Lo que va a suponer que las Metamorfosis mantengan el temperamento elegiaco. El texto de Eco y Narciso sigue la premisa común del libro: la transformación de unos seres en otros. El caso de nuestro mito cuenta con dos metamorfosis lo que supone dividir el fragmento en dos relatos. La estructura sería la siguiente: • Unos precedentes donde se nos cuenta la profecía de Tiresias advirtiéndonos de lo que va a ocurrir. Y a su vez mediante este personaje trazar una conti...
Imagen: A fisherman and his wife on the beach, sunset by Michael Peter Ancher (1919). Extraido de Wikimedia Commons. A mi abuelo Fernando Sánchez, que de otras tantas formas contó este viejo cuento de los Grimm, otras tantas veces. 1 —Bueno sería, que te acercaras a la playa a buscar algún pescaito. Hoy toca guiso y casi que no me queda un puñado de arroz. El hombre, como dijo su mujer, se acercó a la playa lanzó su sedal y esperó. Y según se pasó la mañana vio que se quedaba sin cebo y no había enganchado con su anzuelo la boca de ningún pescado. Antes de irse lanzó por última vez el gancho sin carnada ninguna. Entonces sintió un tirón y desde el fondo una queja, no dejó de bregar y en la misma orilla vio la pieza que había cazado. Una anguilla blanca, con escamas plateadas que entre sus brillos irisados encontraban la luz del nácar, las perlas o el rojo del coral. Cuando se acercó vio el terror de la criatura enganchada por la boca que le habló: —Pescador, te pido que no m...
Comentarios
Publicar un comentario